No hace mucho hemos presenciando por televisión, el uso abusivo e indiscriminado de los cuerpos y seguridad del estado que se refugian en su condición de agentes de la ley y el orden para utilizar la fuerza de porras y armas ya prohibidas como el kugotan, golpeando a estudiantes que utilizan su derecho a manifestarse en la ciudad Condal por las protestas al plan Bolonia.
Dicho plan se firmó en el año 1999 en la ciudad Italiana que le da nombre, por ministros europeos de educación. Un plan que emula el sistema educacional Inglés convirtiéndose en la más grave agresión del neoliberalismo contra la enseñanza pública. Se trata de mercantilizar la universidad, es decir: serían las empresas quienes controla-sen nuestras universidades, limitando el estudio a quien pueda pagar un crédito bancario ya que las becas serán restringidas, esto supondría un retraso y afectaría a estudiantes y profesores, un plan que ya ha sido rechazado por muchos países europeos. Es evidente, que la universidad concedida como una empresa es lo que más preocupa al colectivo estudiantil, y en mi humilde opinión, han esperado mucho tiempo para exteriorizar su descontento, sobre todo cuando se acerca la fecha de imposición de dicho plan educacional, que será en el 2010. No obstante,  se trata de un plan de convergencia cuyo objetivo es facilitar el intercambio de estudiantes y titulados en los países de la Unión, pretendiendo adaptar el contenido de los estudios a las demandas sociales. Excepto carreras más complejas como Medicina o Veterinaria, el resto de titulaciones pasarán a ser de cuatro años. Para completar la formación y especializarse, los alumnos podrán cursar los masteres oficiales, que serán ofertados por las propias universidades. Los precios oscilan entre los 1000 y los 6000 euros. Para financiar a los estudiantes aparecen las becas-préstamo. Los alumnos que las soliciten pueden recibir una cantidad de dinero que deberán devolver cuando consigan el sueldo medio. Si en 15 años no tienen un trabajo bien remunerado, quedan exentos de devolver el préstamo. Los universitarios que estudien dentro del Espacio Europeo de Educación Superior obtendrán un suplemento al título, que describe los estudios cursados y permite la homologación en el resto de países de Europa. Otra novedad es el nombre de los títulos. La denominación específica de las nuevas titulaciones será acordada por el Gobierno y se tratará de buscar un nombre similar para cada título en todos los países de la Unión Europea.. Las nuevas titulaciones tienen como finalidad la obtención por parte del estudiante de una formación general, en una o varias disciplinas, orientada a la preparación para el ejercicio de actividades de carácter profesional e intelectual, ya que se piensa que promoviendo el esfuerzo del estudiante éste, será más productivo que en el actual modelo en el que las universidades son gratuitas y por lo tanto el estudiante apenas se esfuerza en sus estudios, y con este plan, obligará también a los profesores a tener que reciclarse cubriendo las expectativas que se esperan de ellos. Pero una cosa queda clara, la información con respecto a esta reforma a medida que se acerca la fecha va cayendo a cuentagotas.

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